No puedo ocultarlo por más tiempo: tengo un flechazo con un artículo de El Salto. Desde que se publicase en noviembre del año pasado, no ha habido semana en la que no haya pensado en él. A veces me sorprendía a mí mismo buscándolo para releer algunos de sus párrafos con la ilusión de la primera vez. Escrito a varias manos por integrantes de distintos sindicatos de inquilinas, el texto nos presenta un estado de las cosas de las luchas sociales en España. Pero lo que de verdad me tiene loquito es su valentía al ir más allá del mero análisis, y plantearnos un plan de acción con el que impulsar nuevos horizontes transformadores. Partiendo de «la hipótesis del poder popular», el manifiesto propone la creación de un contrapoder que no solo se oponga a la hegemonía capitalista, sino que además se convierta en un «doble poder» efectivo con «infraestructuras propias» alternativas a las del mercado y el Estado. ¿Es o no es para quererlo?
Inmersos en una época marcada por la rampante crisis climática, la proliferación de gobiernos autoritarios y el claro retroceso en derechos colectivos e individuales, no vamos precisamente sobrados de propuestas capaces de ofrecer algún tipo de esperanza articulada frente al desaliento imperante. Quizá por eso me he lanzado gustoso a los brazos del poder dual.
Acuñada por Lenin en 1917 para describir la inestable convivencia entre el Gobierno Provisional de Kerensky y el Sóviet de Petrogrado que desembocaría en la Revolución de Octubre, la expresión poder dual (Двоевластие) ha ido cambiando su significado con el paso del tiempo. De hecho, la proposición esbozada por los sindicatos de inquilinas está más cerca de los postulados del historiador y filósofo americano Murray Bookchin que de los del líder bolchevique. Conocido por ser uno de los pioneros del movimiento ecologista, Bookchin redefinió el concepto de «dual power», entendiéndolo no como una situación coyuntural dada, sino como una estrategia, una práctica consciente que llevase a la sustitución del Estado. Para lograrlo sugirió crear un contrapoder enraizado en organizaciones de base, las cuales anticipasen un nuevo sistema capaz de superar a los desfasados engranajes institucionales.
Esta concepción de poder dual, entroncada en el ideario del comunalismo y el municipalismo libertario, no ha estado exenta de críticas. Debido a que el propio Bookchin abogaba por la participación de los movimientos sociales en las estructuras gubernamentales existentes, algunos de los sectores más ortodoxos del comunismo y del anarquismo suelen verla como una vía reformista contraria al espíritu revolucionario. Sin embargo, ejemplos como los MAREZ en Chiapas (Municipios Autónomos Rebeldes Zapatistas), o la revolución de Rojava en el Kurdistán han puesto de manifiesto lo mucho que esta táctica puede aportar a los procesos de emancipación y a la construcción de mundos mejores. Así que, siguiendo con mi idilio particular, y por si sirviera de inspiración, recupero otros 3 momentos de la historia reciente en los que el poder dual brilló con luz propia:
Black Panther Party’s Community Survival Programs
St. Augustine’s Episcopal Church, Oeste de Oakland, 1969. Un grupo de chavales da buena cuenta de un nutritivo desayuno momentos antes de arrancar la nueva jornada escolar. Lo que hoy día puede ser visto como una escena cotidiana, en la década de los 70 supuso un auténtico revulsivo para las barriadas más pobres de las grandes ciudades estadounidenses. Estoy hablando del Free Breakfast for Children, el programa para luchar contra la pobreza infantil impulsado por el Black Panther Party. Con la intención de proporcionar los servicios básicos que la administración pública denegaba de forma sistemática a las comunidades negras, las Panteras Negras pusieron en marcha los Community Survival Programs, un extenso plan con el que entre 1967 y 1982 consiguieron implantar más de 65 iniciativas comunitarias destinadas a revertir la injusticia, la pobreza y la marginación racial.
Pero estos programas no solo tenían como objetivo paliar una situación de desigualdad extrema. Según el ex Pantera Lorenzo Kom’boa Ervin, la finalidad última era crear «revolución en el nivel más bajo», y para ello, como recoge la investigadora Kristin Ross en su libro The Commune Form, «las Panteras […] convirtieron sus comunidades y barrios en comunas de poder dual». De hecho, los comedores, las escuelas, los centros de salud y las asesorías legales ofrecidas dentro de los Community Survival Programs formaban parte de una inmensa red de organizaciones que funcionaba como «un sector público alternativo» al oficial. El éxito de este proyecto fue tal que forzó a los gobiernos estatales y federales a ampliar sus servicios sociales, pero también puso al Black Panther Party en el punto de mira del COINTELPRO, el programa de contrainteligencia con el que el FBI se dedicó a desacreditar el Free Breakfast for Children y a destruir el tejido social surgido a su alrededor.
Unione civica: Federazione Municipale di Base
Piazza Giacomo Matteotti, Spezzano Albanese, 1996. Un variopinto grupo de vecinos se ha reunido para debatir los nuevos presupuestos municipales. No, no son concejales, sino miembros de la Unione civica, una asamblea popular promovida por la organización anarcosindicalista Federazione Municipale di Base. Con sus casi 7.000 habitantes, el municipio italiano de Spezzano Albanese no solo tiene la particularidad de ser una de las mayores comunidades de la minoría arbëreshe (italo-albanesa), sino que desde los años setenta también cuenta con un vibrante movimiento anarquista íntimamente involucrado en la vida política del pueblo. La democracia directa de la asamblea ha calado en el día a día de sus habitantes hasta convertirse en un contrapeso a la administración local.
Gracias a esta forma de doble gobernanza, la Federazione Municipale di Base ha conseguido democratizar la toma decisiones a nivel municipal, influyendo en las partidas presupuestarias del consistorio, o deteniendo proyectos urbanísticos contrarios a los intereses de los vecinos. La exitosa oposición en 1994 a una fabrica de procesado de amianto, y la paralización de una planta de depuración de residuos especiales en 2008, son algunas de las victorias que ha documentado Tiziana Barillà en el libro Quelli che Spezzano. En él, la periodista hace un repaso a la historia de esta experiencia comunalista a través de los testimonio de sus propios protagonistas, como el de Minikuci, nombre arbëreshë de Domenico Liguori. Tras más de 50 luchando por el autogobierno fuera de las instituciones, este veterano anarquista asegura que la Federazione Municipale di Base ha logrado construir un modelo alternativo «distinto del poder del ayuntamiento», y un espacio en el que asomarnos a «una visión de lo que podría ser una futura sociedad libertaria».
Tansiqiyyat: Local Coordination Committees of Syria
Barzeh, Damasco, 2011. Durante los últimos 8 meses, y a pesar de la brutal represión, las protestas contra el régimen no han dejado de extenderse. En paralelo a las manifestaciones se organizan repartos de comida, se da refugio a las familias desplazadas, y se montan centros de atención primaria para los manifestantes heridos. Sin embargo para Omar Aziz no es suficiente. Involucrado en el levantamiento desde que con 63 años decidiese volver a Siria del exilio, este economista y militante anarquista sabe que las acciones llevadas a cabo hasta el momento no bastan para derrocar al tiránico gobierno de Assad. Pero tiene un plan: La formación de consejos locales. Un texto suyo escrito en octubre de 2011 será el origen de una miríada de comunidades horizontales y autogobernadas que, además de resistir a los embates del ejercito, también buscarán transformar la realidad siria a través de la revolución social.
De acuerdo con la autora Leila Al Shami, «para Aziz, la forma más poderosa de resistencia al Estado era la negativa a colaborar con él mediante la construcción de alternativas en el presente que prefiguraran un futuro emancipador.» Y con esa idea en mente, él y otros revolucionarios asumieron la tarea de conformar una red de concejos autónomos que, en palabras de Aziz, permitiese «apoyar a los seres humanos en la gestión autónoma de su vida, sin instituciones ni estructuras estatales (aunque esta autonomía no sea completa)». De esa labor surgió el Consejo Local Libre de Zabadani, una de las primeras experiencias democráticas en Siria en décadas, o la Comuna de Daraya, en cuyo seno se desarrollaron proyectos transformadores como la revista independiente Enab Baladi o el Grupo de Mujeres Libres de Daraya. «Nosotros no somos menos que los obreros de la Comuna de París: ellos resistieron durante 70 días y nosotros seguimos desde hace un año y medio», escribió Aziz solo unos meses antes de morir en una de las cárceles de Assad. El revolucionario no llegó a ver los 395 consejos locales activos que en 2016 se diseminaban por gran parte del país. Es cierto que muchos de ellos fueron cooptados por fuerzas reaccionarias, y que no todas sus aspiraciones llegaron a materializarse. Pero no lo es menos que, a pesar de tenerlo todo en contra, sus impulsores supieron mostrar al mundo un camino para vivir otro presente e imaginar un futuro diferente.
Ahora que el desánimo amenaza con vencernos, hay que recordarse que nada está predestinado, cerrado, ni sentenciado. Ni la derrota total, ni la revolución victoriosa. Si, como dijo el poeta, solo se hace camino al andar, ¿por qué no ir de la mano del poder dual?
Fuentes:
Bookchin, M. (1999). Thoughts on libertarian municipalism. Institute for Social Ecology.
Ross, K. (2024). The Commune Form: The Transformation of Everyday Life. Verso.
Black Autonomy Podcast. (27.01.2021). Dual Power: A Simple Explanation. [Episodio de Podcast de audio]. Black Autonomy Podcast. https://blackautonomy.libsyn.com/dual-power-a-simple-explanation#
Barillà, T. (2020). Quelli che Spezzano. Fandango Libri.
Al Shami, L. y Yassin Kassab, R. (2018). Burning Country: Syrians in Revolution and War. Pluto Press.
Al Shami, L. (18 de marzo de 2021). Building alternative futures in the present: the case of Syria’s communes. Leila’s blog. https://leilashami.wordpress.com/2021/03/18/building-alternative-futures-in-the-present-the-case-of-syrias-communes/
