Los senderos de la utopía


Después de un día de otoño demasiado veraniego (otro más), llegamos al refugio sudando pero con buen ánimo. Desde que unos amigos propusieran aquella ruta de senderismo por los Alpes, el entusiasmo no había hecho más que crecer. Y cuando por fin vimos asomar el Großer Pyhrgas todos nos emocionamos. La cima de aquella montaña era nuestro objetivo. Tras la obligada ducha, la cuadrilla entera se reunió en el comedor de la Rohrauerhaus; repusimos fuerzas, planeamos el ascenso del día siguiente, y, entre unas cosas y otras, nos dieron las tantas charlando bajo la atenta mirada del paisano barbudo que, enmarcado en un retrato, presidía la estancia. «Fue el que dio nombre a esta casa, Alois Rohrauer, fundador de Naturfreunde y socialista», nos aclaró el encargado de la cabaña.

Reconozco que aquella presentación me hizo gracia, como si la constitución de un club alpino y una postura política de izquierdas fuesen realidades incompatibles. En algún lugar de mi cabeza se había instalado una idea vaga que relacionaba al montañismo con cazadores, patriotas y demás parroquianos del conservadurismo más rancio. Sin embargo, aquel comentario consiguió despertar mi curiosidad, y en cuanto volví a la (mierda de) ciudad me puse a leer sobre ello. Así ha sido como he descubierto que las ideas revolucionarias y emancipadoras también subieron a las cotas más altas.

El socialismo, por ejemplo, se abrió paso en las regiones alpinas de la mano de Naturfreunde. Creada en Viena en 1895 por el herrero Alois Rohrauer, el pedagogo Georg Schmied y el entonces aún estudiante de derecho Karl Renner, esta agrupación nació con el afán de permitir «a los trabajadores participar de forma organizada en los deportes de montaña». Y aunque su modelo organizativo imitaba al de las asociaciones turísticas burguesas, que desde mediados del siglo XIX se habían lanzado a la conquista del idilio alpino, Naturfreunde aspiraba a representar los intereses propios del proletariado. Con tal fin se construyeron refugios de montaña a precios asequibles para la clase trabajadora, se reclamó el libre acceso a caminos y bosques en manos de los grandes terratenientes, y, sobre todo, se fomentó el deporte al aire libre como alivio a las opresivas condiciones impuestas por el capital.

De esa forma, al mismo tiempo que se organizaban excursiones y se llevaban a cabo las actividades propias de un club de senderistas, Naturfreunde también propició la efectiva toma de conciencia de clase entre sus miembros. No en balde, como recoge Manfred Pils en el libro Berg frei! 100 Jahre Naturfreunde, esta asociación alpina estuvo fuertemente influenciada desde sus inicios por el Austromarxismo, llegando a ser durante el periodo de entreguerras una de las instituciones obreras señeras de la Viena Roja. Todo ese bagaje político cristalizó en el concepto de «soziales Wandern» (senderismo social), bajo cuyas premisas actuaron numerosas secciones de la organización. Entre las diversas acciones reivindicativas emprendidas, destaca la «caminata contra la guerra de la juventud de Naturfreunde de Dresden», una marcha antibelicista que en 1930 llegó a ocupar una zona de entrenamiento militar.

El claro posicionamiento político de Naturfreunde, sin duda, la situó en el punto de mira del fascismo. Tras el ascenso de Hitler al poder en 1933, su división alemana fue disuelta. Sus 251 casas fueron confiscadas y transferidas a la Asociación de Albergues Juveniles del Reich. Un año después, las secciones austriacas correrían la misma suerte a manos del dictador Dollfuß. Lo que las fuerzas reaccionarias no conseguirían desmantelar serían las redes tejidas a lo largo de los años en el seno de la organización. De esos fuertes lazos surgirían distintas células clandestinas de resistencia dedicadas a sabotear el régimen desde dentro. En varios de estos grupos estuvo involucrado Eduard Rabofsky, miembro de Naturfreunde que, junto a otros montañeros, ayudó a perseguidos y a brigadistas internacionales a cruzar los Alpes, y colaboró con la resistencia comunista pasando información a través de las cadenas montañosas.

Esas mismas ansias de libertad y espíritu de lucha surcaron también la miríada de grupos excursionistas surgidos en la península ibérica al calor del anarcosindicalismo y los ateneos libertarios del siglo XX. Sol y Vida, Nueva Humanidad, o el Grupo Excursionista Eliseo Reclús fueron algunas de aquellas agrupaciones que encontraron en la naturaleza un formidable medio para difundir los ideales ácratas. Tomando como referencia Historia de una montaña, del geógrafo anarquista Élisée Reclus, lo grupos excursionistas libertarios entendían las salidas al campo como una forma de liberación repleta de beneficios físicos, intelectuales y morales. Joan Padreny, miembro de Sol y Vida, lo plasmó así en el folleto Necesidad del excursionismo y sus influencias libertarias en los individuos y los pueblos:

«El correr libremente por el campo y la montaña, el trepar por los árboles, y ascender a las elevadas cumbres que se ofrecen al paso, […] no solo contribuye a hacer más fuerte y ágil al excursionista, sino que también y de forma poderosa, tiende a desarrollar en él el amor a la libertad y a la igualdad, sublimes sentimientos sin los cuales, el ser humano queda reducido a un vulgar animal doméstico».

Detrás de ese empuje por la actividad física al aire libre no es difícil reconocer una idea muy en boga por aquella época dentro de algunos círculos libertarios: el neomalthusianismo. Esta teoría demográfica, defendida por el pedagogo anarquista Paul Robin, abogaba por mejorar la situación de la clase trabajadora reduciendo la pobreza a través de medidas sociales y sanitarias concretas como el higienismo, los métodos anticonceptivos, la maternidad libre, y, por supuesto, los hábitos de vida saludables entre los que se encontraba el senderismo. Uno de sus grandes impulsores en España fue Isaac Puente, médico, naturista y afiliado a la CNT que en 1925 publicó un libro titulado Alpinismo donde promovía el montañismo como «el deporte por excelencia»:

«Debemos practicarlo para lograr por su intermedio el cultivo de nuestra salud, de nuestro espíritu y de nuestra personalidad: Himalaya interior que a todos nos ofrece como premio a su conquista, la elevación y magnificencia de sus cumbres».

Pero no todos los senderos que llevan a la cima lo hacen por la arista izquierda. Frente al neomalthusianismo ácrata, las viejas ideas de Malthus y la eugenesia racista de Galton fueron ganando terreno de la mano de los movimientos fascistas y nacionalistas europeos de principios del siglo XX. En los Alpes, mientras que los socios de Naturfreunde se saludaban con Berg frei! (montaña libre), los miembros de la conservadora asociación Alpenverein preferían usar Berg Heil! En 1924, 14 años antes de la anexión nazi, la mayoría de las secciones austriacas del Alpenverein ya incorporaban en sus estatutos el llamado Arierparagraph, una cláusula que prohibía la entrada al club a los judíos. Con esos antecedentes, no es de extrañar que el montañismo genere dudas y suspicacias políticas. A fin de cuentas, las montañas nos pueden obsequiar con bellos y amplios horizontes, pero también pueden ser lugares muy peligrosos. Como supo ver Padreny, en nuestras manos está hacer del senderismo «un poderoso medio para que estimule nuestras aspiraciones de emancipación y superación».

Por cierto, ¡al final coronamos el Großer Pyhrgas! Con las mejillas arreboladas y una amplia sonrisa en nuestros rostros, nos hicimos la foto de rigor junto a la sempiterna cruz que siempre marca la cumbre. Y mientras nos felicitábamos por el logro, prometiéndonos nuevas rutas más pronto que tarde, un detalle llamó mí atención: en la cúspide de la cruz alguien había estampado una pegatina de Acción Antifascista que rezaba Berg frei! Quién sabe, quizá no esté lejos el día en el que cada vez haya más cimas como la de Udalatx.

Fuentes:

Pils, M. (1994). Berg frei! 100 Jahre Naturfreunde. Verlag Für Gesellschaftskritik.

Reclus, É. (2009). Historia de una Montaña. Olañeta.

Padreny. J. (1934). Necesidad del excursionismo y sus influencias libertarias en los individuos y los pueblos. Ateneo Libertario del Clot.

Puente, Isaac. (2019). Alpinismo. Piedra Papel Libros.

Profesor Arkadio. (08.12.2023). Anarquía natural. Historia del naturismo libertario (Nº 17×17) [Episodio de Podcast de audio]. La Linterna de Diogenes. Podcast Addict. https://podcastaddict.com/podcast-linterna-de-diogenes/episode/168113625

Loewy, H. (2024). Ein alpenländisches Rettungsboot. Bergauf, 52024, 74-77.